El papel del ciudadano en la lucha contra el cambio climático

1. El grano de arena en el desierto, o la gota en el océano…¡el poder del ciudadano!

En la solución de los grandes problemas de la humanidad, reflejados en todos y cada uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el ciudadano es la clave.  Esto no significa, como veremos más adelante, que los gobiernos, las empresas, las ONG y las ciudades no lo sean también. Pero antes está el ciudadano.

¿Y por qué?

Las dos menciones en el título de este apartado tratan de reflejar dónde reside el poder del ciudadano, y es en su capacidad de hacer con otros.

Ante los grandes desafíos de cualquier índole, un análisis solitario e individual de la búsqueda de soluciones, aplicadas también de manera individual, normalmente conlleva el abandono por impotencia ante actuaciones que, por aisladas e ínfimas, son inútiles.

Pero otra cosa ocurre cuando es la ciudadanía en su conjunto quien analiza los problemas, busca las soluciones y las aplica de manera solidaria.

2. Los diferentes roles del ciudadano que ayudan al cambio de modelo

El ciudadano tiene diferentes roles que, cuando a) su ejercicio está alineado a las necesidades de la sociedad y b) se realizan en conjunto con otros ciudadanos, pueden ejercer el mismo poder que tiene un desierto lleno de granos de arena o un océano lleno de gotas de agua. Pero para ello, es necesario que cada haga su aportación individual:

  • El ciudadano empleado

Las personas tienen la capacidad de elegir trabajar (o no hacerlo) en una empresa en función de su respeto  (o falta de respeto) por los elementos que configuran la Agenda Social de la Humanidad (en particular en este caso, su estrategia respecto del cambio climático).  La agregación de estas actuaciones por muchos ciudadanos descapitalizaría de personal valioso a las empresas.

  • El ciudadano consumidor

Cada persona aplica unos criterios de decisión a la hora de consumir o no un producto o servicio. Si el cambio climático es uno de estos criterios decidirá no adquirir los productos o servicios de una empresa no alineados con la lucha contra el cambio climático. Si muchos lo hacen, cambiará la imagen mediática de la empresa, lo que atraerá a más ciudadanos a seguir este ejemplo lo que, de ser suficientemente grande en número, o bien provocará una caída de ventas y beneficios a la empresa, o hará que ésta modifique sus estrategias de descarbonización.

Del mismo modo, podría generarse el efecto contrario en el caso de empresas comprometidas con el cambio climático, que verían mejorar tanto su imagen como sus ventas.

  • El ciudadano inversor o empresario

Los cuadros directivos de las empresas, o de los inversores que aportan su capital a las empresas, son también ciudadanos.  En la medida en que éstos apliquen criterios de sostenibilidad a sus estrategias empresariales, a sus decisiones de inversión, podrán alcanzar metas importantes a favor, no solo de la lucha contra el cambio climático, sino en el resto de ODS. Y en la medida en que se autoimpongan obligaciones de sostenibilidad, sea en sus estatutos, en sus códigos éticos y de conducta, en sus criterios de contratación e inversión, ejemplificarán hacia otros, ampliando el alcance de sus decisiones.

  • El ciudadano elector

Es evidente el poder que tiene el conjunto de los ciudadanos para elegir las opciones políticas – a nivel europeo, central, autonómico o local – que entiendan mejor las agendas sociales.

  • El ciudadano político

Los partidos políticos se configuran por ciudadanos y éstos pueden establecer la estrategia política que se seguirá, en especial cuando se acceda al poder de las instituciones y las gobiernen.

  • El conciudadano

Cada actuación que llevamos a cabo es un ejemplo (positivo o negativo) que perciben el resto de los ciudadanos que nos rodean.  Y no hay que minusvalorar el poder que esto puede llegar a tener, en conductas que se realicen a favor del medioambiente. De hecho, esta acción ejemplarizante es clave para incrementar el impacto de la acción individual.

  • El ciudadano miembro de una familia

¡Y qué decir del poder formativo en valores en las familias!   De los padres a los hijos y viceversa. Las campañas de concienciación empiezan en el núcleo familiar.  Cuando las dinámicas son positivas hay mucho ganado (nuevos ciudadanos alineados y ejemplificando). Pero lo contrario también es cierto.

3. Algunos ejemplos

Los ejemplos de las actuaciones que pueden llevar a cabo los ciudadanos para luchar contra el cambio climático son enormes.  Y no hay que ir a actos heroicos como comentábamos antes.  ¡Hasta existe una guía para vagos (desde el sofá) editada por Naciones Unidas para internalizar actos cotidianos que ayudan a combatir el cambio climático!  Interesante también ver un vídeo realizado por el Ayuntamiento de Zaragoza en este sentido.

  • Actuaciones en el hogar
  • Actuaciones en el transporte
  • Actuaciones durante el ocio
  • Actuaciones en la compra
  • Actuaciones en el cole
  • Actuaciones en la oficina
  • Actuaciones en la alimentación
  • ….

4. La formación y los planes de sensibilización como elemento clave de empoderamiento del Ciudadano.

Si el ciudadano es clave para resolver el problema del cambio climático, lo primero que debe saber es qué es el cambio climático, qué problemas ocasiona y de dónde provienen y qué puede hacer para ayudar a su solución.  Y de este modo conseguir que el cambio climático sea un criterio de decisión. Sin conocimiento y concienciación, no hay problema que se solucione.  De ahí la importancia de los planes divulgativos (ver Política de Sensibilización y Educación): en colegios, en la familia, en las empresas, en las administraciones públicas., etc.

5. Unas palabras sobre los pequeños ciudadanos

Los niños de hoy no sólo heredarán los problemas que no hemos sabido resolver, sino que también se llevarán consigo la formación que les demos, la capacidad de análisis que les enseñemos,  sus dotes de civismo y la necesidad de solidaridad que requieren los problemas de la humanidad en un mundo en el que, desgraciadamente, no todos los ciudadanos tienen las mismas oportunidades.  De ahí la importancia de que los planes de concienciación incidan en esos pequeños ciudadanos porque, seguramente, son los que terminen sufriendo lo que no hemos sabido resolver o los que, ¡ojalá!, apliquen las conductas y soluciones a las que hayamos llegado conjuntamente y que permitan que el cambio climático sea solucionado definitivamente.